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sábado, 1 de febrero de 2014

BE TRUE BE YOU 42

Ya estábamos a miércoles 29 de enero para ser más exactos, acabábamos de llegar de la universidad comimos ligero y nos fuimos a duchar ya que Lux vendría sobre las 5. Me vestí con una mallas negras, una camiseta ancha rosa chillón y unas vans a juego con la camiseta y bajé al salón donde ya se encontraba Oli.
-Que tal hoy las clases? -me preguntó después de encender la tele.
-Bien, sin más pronto empezaremos con l practica. Tu?
-Igual, y que tal estas tu? –la miré mal, porque sabia perfectamente lo mal que lo estaba pasando, agaché la cabeza y la escondí entre mis manos.
-Eh, tonta, no llores eh. Mientras viene Lux vamos ha hacer nuestras gilipolleces, venga vamos-me levantó de la sillón de un tirón.
-Que se supone que vamos de hacer? A parte del gilipollas?
-Divertirnos, como en los viejo, bueno no tan viejos, tiempos. Ya sabes nos ponemos ropa y hacemos pasarelas sacamos fotos y nos reímos de nuestros looks –sonreí al recordar momentos como aquellos.
Subimos al piso de arriba y nos metimos cada una en nuestra habitación. Mi vestimenta era horrenda lo sé, iba con unos pantalones verdes chillones, encima de ellos una falda azul claro, encima un jersey rojo y encima de este una camiseta de tirantes negra, y a todo esto se le añade las deportivas que Louis me dejó. Louis… ya hacía una semana desde que se fueron, mis ganas por volverles a ver se apoderaban de mi a cada segundo, me senté en la cama recordé la conversación con Louis para que me quedara sus zapatillas, una  sonrisa, más lagrima, cojo una foto enmarcada de Harry y a mi besándonos en esta misma cama, acarició la cama mientras sonrió y mis lagrimas recorren mi rostro, las conversaciones con Niall, las carreras e interrogatorios con Liam, las miradas con Zayn…
-Luuu¡¡ -oigo pasos hacia mi habitación, me limpio las lagrimas y deposito la foto que sostengo entre mis manos en su sitio –Otra vez? –me pregunta Oli, a lo que yo rió ya que sus pintas son peores que las mías.
El sonido del portátil nos  interrumpe las risas
-Son ellos¡ -grito y me apresuro a cogerlo. Una gran pantalla con ellos cinco aparece en la gran pantalla, yo sonrió –Huola¡¡ -me acompaña con el saludo Oli y ellos nos les devuelven
-Ya has vuelto a llorar –pregunta Harry
-No…-no quería que supiera que lloro
-Te conozco princesa y se cuando has llorado
-Yo también te conozco y también creo que has llorado –le apoyó Liam
-Lu, no mientas has llorado pero de la risa –me ayudo mi amiga -¿O es que no nos habéis visto las pintas? –tiró de mi para que los chicos nos vieran a lo que ellos también rieron
-Que hacéis así? –pregunto Louis
-Larga historia –respondí
-Tenemos tiempo, no grabamos hasta la noche –respondió Zayn y todos asintieron. El timbre sonó desde abajo avisándonos de que Lux había llegado
-Pues nosotras no tenemos tiempo, ya ha llegado Lux –respondió Oli
-Hablamos mañana chicos, Os queremos¡
-Dar recuerdos a Lux, Os queremos –respondieron, cerré el ordenador con una sonrisa de tonta en la boca y bajamos a recoger a Lux.
-Tienes hambre Lux? –la pregunté después de que “101 Dalmatas” acabara
-Sii –respondió sonriendo
-Pues espera aquí con Oli, que te voy a hacer un sándwich, ¿si?
-Lu, ¿puedo ayudarte? –me preguntó agarrándome de la mano
-Claro princesita, que Oli vaya preparando la mesa y cenamos las tres.
Nos fuimos de la mano a la cocina y la senté en un taburete alto mientras sacaba las cosas necesarias de la nevera
-Haber alcánzame una rodaja de pan –la pedí a lux –muy bien enana y ahora una de queso.
Cogí los sándwich ya echos y los llevamos a la mesa donde Oli ya nos esperaba
-Ummm que buenos que te han quedado Lux –le dijo Oli a Lux, a lo que esta sonrió
Al acabar de cenar nos tumbamos en los sofás y jugamos con las muñecas que Lux había traído y con las que tenia yo cuando era pequeña, al cabo de un rato a Lux le entro el sueño y como su padre hoy venia tarde nos recostamos en los sofás y pusimos una película.
El sonido del timbre me hizo estremecerme ya que me había quedado dormida al igual que todas, me levanté del sofá después de retirar la manta que me cubría y abrí la pueta
-Tom, ¿Qué tal? –le pregunté dejándole pasar y dándole un beso en la mejilla
-Muy cansado, ¿y tú? ¿Qué tal se ha portado Lux?
-De maravilla, mírala como duerme –digo señalando el sofá
-Así parece buena y todo –reímos hacia su comentario
-Pero si es un angelito –se acerca a ella y la besa la frente, seguidamente la coge entre sus tatuados brazos
-Gracias de nuevo
-De nada Tom, ¿mañana a la misma hora?
-No, mañana no viene, no me digas porqué, instrucciones de la madre
-Vale pues vamos a hacer caso a Lou, buenas noches
-Buenas noches Lucy, descansa -cerré la puerta detrás de él y desperté a Oli para que se fuera a su cama, después de recoger la cocina subí a mi habitación me puse una camiseta ancha como pijama, me lavé los dientes, me hice un pequeño moño, y me acurruqué entre las grandes sábanas.
Hoy me tocaba levantarme mas tarde ya que las clases hoy se hacían en otro establecimiento, me levanté de la cama después de apagar el dichoso despertador, me lavé la cara y me puse esto:
Hoy el día parecía tranquilo, bajé a desayunar y un post-it amarillo de Oli decía que se había ido ya a clase y nos veríamos en casa, acabé de desayunar, cojí mi mochila y mi abrigo, me lavé los dientes y salí por la puerta después de coger las llaves del coche y de casa y la chatarra de móvil.
-Te acompaño a casa? –me preguntó Cameron, un chico bastante guapo la verdad, ojos verdes, pelo castaño alborotado y una sonrisa muy bonita. En estos días nos hemos comido juntos y salido juntos también, es muy agradable
-No gracias, Cameron, he traído el coche. ¿Quieres que te lleve?
-Como quieras, me harías un favor
-Pues venga sube –le señale el coche y se subió de copiloto
-¿Hoy tienes algo que hacer? –me pregunta
-Pues había pensado salir a correr hace mucho que no salgo, pero creo que no me dará tiempo ya que hoy tengo que pasar apuntes a limpio y estudiar un poco…. ¿tú?
-Yo nada, había pensado invitarte a tomar algo, pero mejor estudia que no quiero que repitas –sonreí
-Otro día salimos a tomar algo, ¿sí?
-Vale, es por esta calle, al final –me guié por sus indicaciones y llegué a una casa blanca –Gracias es aquí
-De nada –besó mi mejilla
-Mañana nos vemos –se bajó del coche y después de que cerrara la puerta arranque el coche y tiré dirección a casa escuchando a uno de mis cantantes favoritos españoles, Melendi.
-Oli¡, ya estoy –grité al entrar en casa
-Estoy en la cocina –gritó ella. Me dirigí al lugar de procedencia de su voz
-Mmmm que bien huele, ¿Qué es?
-Pollo asado y ensalada
-Menos mal que te tengo a ti para hacerme la comida –la abracé
-Ya veo que solo me quieres por eso eh –reí –como has llegado tan tarde?
-He llevado a Cameron a su casa
-Cameron… el chico ese tan guapo?
-Si, ese
-Uhhh te recuerdo que tienes novio Lu –la pegué en el brazo
-Idota, ya lo se que tengo novio que le quiero con locura, por cierto hoy le he tenido que decir a Cameron que no quedaba con él porque tenemos que ir a comparar el regalo de Haz
-¿tenemos?
-Pues claro¡ tu me ayudas –llevamos la comida a la mesa y comimos tranquilamente seguidamente echamos un just dance y nos fuimos al centro comercial.
-Lu¡ llevamos dos horas y no has encontrado nada de tu agrado¡
-Tranquila Oli, yo de aquí no me muevo sin encontrar un regalo eh –recorrí el ultimo pasillo que no había recorrido del centro comercial. –Ahí¡ ahí¡
-Cual?
-Eso  es perfecto¡-grité y entre a la tienda, pregunté al dependiente por ello y lo compré –Te gusta? –le pregunté a Oli enseñándoselo
-Es bonito, pero no encuentro el significado
-Tu no lo tienes que entender, pero ya te explicare…
-Bueno como desee, algo más?
-Si, le quiero comprar un pantalón de estos rotos, para reirme un poco ya que siempre usa los pitillo, haber que cara pone –entramos a una tienda de ropa moderna y compré unos pantalones negros con un roto en la pernera izquierda y nos fuimos a casa.
-Oli, voy a estudiar un rato –me levanté del sofá y me dirigí a mi habitación. El timbre sonó y oí como Oli habría así que no me preocupe, un pitido sonó del móvil provocándome un pequeño escalofrió, me levanté de la silla y cogí el móvil, un mensaje
“¿Me echas de menos? Harry xx.”
“No, nada de nada”-sonreí y una lagrima se desplomó por mi mejilla
“Mentirosa, te veo sonreír, y como una lagrima más se desplome por tu rostro voy a matar al culpable” –miré hacia delante y ahí estaba él apoyado en el marco de la puerta sujetando su móvil entre sus manos y sonriendo. Fui corriendo hacia él y mis piernas rodearon su cintura, nuestros labios se juntaron dulcemente, echaba de menos esta sensación.

-Como mates al culpable, me tendrás que matar también a mi –le susurré en los labios y volví a juntarles con los mios. 

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