Ya estábamos a miércoles 29 de enero para ser más exactos, acabábamos
de llegar de la universidad comimos ligero y nos fuimos a duchar ya que Lux
vendría sobre las 5. Me vestí con una mallas negras, una camiseta ancha rosa
chillón y unas vans a juego con la camiseta y bajé al salón donde ya se
encontraba Oli.
-Que tal hoy las clases? -me preguntó después de encender la
tele.
-Bien, sin más pronto empezaremos con l practica. Tu?
-Igual, y que tal estas tu? –la miré mal, porque sabia
perfectamente lo mal que lo estaba pasando, agaché la cabeza y la escondí entre
mis manos.
-Eh, tonta, no llores eh. Mientras viene Lux vamos ha hacer
nuestras gilipolleces, venga vamos-me levantó de la sillón de un tirón.
-Que se supone que vamos de hacer? A parte del gilipollas?
-Divertirnos, como en los viejo, bueno no tan viejos,
tiempos. Ya sabes nos ponemos ropa y hacemos pasarelas sacamos fotos y nos reímos
de nuestros looks –sonreí al recordar momentos como aquellos.
Subimos al piso de arriba y nos metimos cada una en nuestra
habitación. Mi vestimenta era horrenda lo sé, iba con unos pantalones verdes
chillones, encima de ellos una falda azul claro, encima un jersey rojo y encima
de este una camiseta de tirantes negra, y a todo esto se le añade las
deportivas que Louis me dejó. Louis… ya hacía una semana desde que se fueron, mis
ganas por volverles a ver se apoderaban de mi a cada segundo, me senté en la
cama recordé la conversación con Louis para que me quedara sus zapatillas, una sonrisa, más lagrima, cojo una foto enmarcada
de Harry y a mi besándonos en esta misma cama, acarició la cama mientras sonrió
y mis lagrimas recorren mi rostro, las conversaciones con Niall, las carreras e
interrogatorios con Liam, las miradas con Zayn…
-Luuu¡¡ -oigo pasos hacia mi habitación, me limpio las
lagrimas y deposito la foto que sostengo entre mis manos en su sitio –Otra vez?
–me pregunta Oli, a lo que yo rió ya que sus pintas son peores que las mías.
El sonido del portátil nos
interrumpe las risas
-Son ellos¡ -grito y me apresuro a cogerlo. Una gran
pantalla con ellos cinco aparece en la gran pantalla, yo sonrió –Huola¡¡ -me
acompaña con el saludo Oli y ellos nos les devuelven
-Ya has vuelto a llorar –pregunta Harry
-No…-no quería que supiera que lloro
-Te conozco princesa y se cuando has llorado
-Yo también te conozco y también creo que has llorado –le
apoyó Liam
-Lu, no mientas has llorado pero de la risa –me ayudo mi
amiga -¿O es que no nos habéis visto las pintas? –tiró de mi para que los
chicos nos vieran a lo que ellos también rieron
-Que hacéis así? –pregunto Louis
-Larga historia –respondí
-Tenemos tiempo, no grabamos hasta la noche –respondió Zayn
y todos asintieron. El timbre sonó desde abajo avisándonos de que Lux había llegado
-Pues nosotras no tenemos tiempo, ya ha llegado Lux
–respondió Oli
-Hablamos mañana chicos, Os queremos¡
-Dar recuerdos a Lux, Os queremos –respondieron, cerré el
ordenador con una sonrisa de tonta en la boca y bajamos a recoger a Lux.
-Tienes hambre Lux? –la pregunté después de que “101
Dalmatas” acabara
-Sii –respondió sonriendo
-Pues espera aquí con Oli, que te voy a hacer un sándwich,
¿si?
-Lu, ¿puedo ayudarte? –me preguntó agarrándome de la mano
-Claro princesita, que Oli vaya preparando la mesa y cenamos
las tres.
Nos fuimos de la mano a la cocina y la senté en un taburete
alto mientras sacaba las cosas necesarias de la nevera
-Haber alcánzame una rodaja de pan –la pedí a lux –muy bien
enana y ahora una de queso.
Cogí los sándwich ya echos y los llevamos a la mesa donde
Oli ya nos esperaba
-Ummm que buenos que te han quedado Lux –le dijo Oli a Lux,
a lo que esta sonrió
Al acabar de cenar nos tumbamos en los sofás y jugamos con
las muñecas que Lux había traído y con las que tenia yo cuando era pequeña, al
cabo de un rato a Lux le entro el sueño y como su padre hoy venia tarde nos
recostamos en los sofás y pusimos una película.
El sonido del timbre me hizo estremecerme ya que me había
quedado dormida al igual que todas, me levanté del sofá después de retirar la
manta que me cubría y abrí la pueta
-Tom, ¿Qué tal? –le pregunté dejándole pasar y dándole un
beso en la mejilla
-Muy cansado, ¿y tú? ¿Qué tal se ha portado Lux?
-De maravilla, mírala como duerme –digo señalando el sofá
-Así parece buena y todo –reímos hacia su comentario
-Pero si es un angelito –se acerca a ella y la besa la
frente, seguidamente la coge entre sus tatuados brazos
-Gracias de nuevo
-De nada Tom, ¿mañana a la misma hora?
-No, mañana no viene, no me digas porqué, instrucciones de la
madre
-Vale pues vamos a hacer caso a Lou, buenas noches
-Buenas noches Lucy, descansa -cerré la puerta detrás de él
y desperté a Oli para que se fuera a su cama, después de recoger la cocina subí
a mi habitación me puse una camiseta ancha como pijama, me lavé los dientes, me
hice un pequeño moño, y me acurruqué entre las grandes sábanas.
Hoy me tocaba levantarme mas tarde ya que las clases hoy se
hacían en otro establecimiento, me levanté de la cama después de apagar el
dichoso despertador, me lavé la cara y me puse esto:
Hoy el día parecía tranquilo, bajé a desayunar y un post-it
amarillo de Oli decía que se había ido ya a clase y nos veríamos en casa, acabé
de desayunar, cojí mi mochila y mi abrigo, me lavé los dientes y salí por la
puerta después de coger las llaves del coche y de casa y la chatarra de móvil.
-Te acompaño a casa? –me preguntó Cameron, un chico bastante
guapo la verdad, ojos verdes, pelo castaño alborotado y una sonrisa muy bonita.
En estos días nos hemos comido juntos y salido juntos también, es muy agradable
-No gracias, Cameron, he traído el coche. ¿Quieres que te
lleve?
-Como quieras, me harías un favor
-Pues venga sube –le señale el coche y se subió de copiloto
-¿Hoy tienes algo que hacer? –me pregunta
-Pues había pensado salir a correr hace mucho que no salgo, pero
creo que no me dará tiempo ya que hoy tengo que pasar apuntes a limpio y
estudiar un poco…. ¿tú?
-Yo nada, había pensado invitarte a tomar algo, pero mejor
estudia que no quiero que repitas –sonreí
-Otro día salimos a tomar algo, ¿sí?
-Vale, es por esta calle, al final –me guié por sus
indicaciones y llegué a una casa blanca –Gracias es aquí
-De nada –besó mi mejilla
-Mañana nos vemos –se bajó del coche y después de que
cerrara la puerta arranque el coche y tiré dirección a casa escuchando a uno de
mis cantantes favoritos españoles, Melendi.
-Oli¡, ya estoy –grité al entrar en casa
-Estoy en la cocina –gritó ella. Me dirigí al lugar de
procedencia de su voz
-Mmmm que bien huele, ¿Qué es?
-Pollo asado y ensalada
-Menos mal que te tengo a ti para hacerme la comida –la abracé
-Ya veo que solo me quieres por eso eh –reí –como has
llegado tan tarde?
-He llevado a Cameron a su casa
-Cameron… el chico ese tan guapo?
-Si, ese
-Uhhh te recuerdo que tienes novio Lu –la pegué en el brazo
-Idota, ya lo se que tengo novio que le quiero con locura,
por cierto hoy le he tenido que decir a Cameron que no quedaba con él porque
tenemos que ir a comparar el regalo de Haz
-¿tenemos?
-Pues claro¡ tu me ayudas –llevamos la comida a la mesa y
comimos tranquilamente seguidamente echamos un just dance y nos fuimos al
centro comercial.
-Lu¡ llevamos dos horas y no has encontrado nada de tu
agrado¡
-Tranquila Oli, yo de aquí no me muevo sin encontrar un
regalo eh –recorrí el ultimo pasillo que no había recorrido del centro
comercial. –Ahí¡ ahí¡
-Cual?
-Eso es perfecto¡-grité
y entre a la tienda, pregunté al dependiente por ello y lo compré –Te gusta? –le
pregunté a Oli enseñándoselo
-Es bonito, pero no encuentro el significado
-Tu no lo tienes que entender, pero ya te explicare…
-Bueno como desee, algo más?
-Si, le quiero comprar un pantalón de estos rotos, para reirme
un poco ya que siempre usa los pitillo, haber que cara pone –entramos a una
tienda de ropa moderna y compré unos pantalones negros con un roto en la
pernera izquierda y nos fuimos a casa.
-Oli, voy a estudiar un rato –me levanté del sofá y me
dirigí a mi habitación. El timbre sonó y oí como Oli habría así que no me
preocupe, un pitido sonó del móvil provocándome un pequeño escalofrió, me
levanté de la silla y cogí el móvil, un mensaje
“¿Me echas de menos? Harry xx.”
“No, nada de nada”-sonreí y una lagrima se desplomó por mi
mejilla
“Mentirosa, te veo sonreír, y como una lagrima más se
desplome por tu rostro voy a matar al culpable” –miré hacia delante y ahí
estaba él apoyado en el marco de la puerta sujetando su móvil entre sus manos y
sonriendo. Fui corriendo hacia él y mis piernas rodearon su cintura, nuestros
labios se juntaron dulcemente, echaba de menos esta sensación.
-Como mates al culpable, me tendrás que matar también a mi –le
susurré en los labios y volví a juntarles con los mios.

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