“Te espero en media hora en el aparcamiento. Tengo que
confesarte algo”
Observo el pasillo antes de salir por el. Despejado. Corro
rápidamente y salgo hacia la parte de atrás.
Ahí está, mirándome tras el cristal de su gran coche, me
sonríe y me enseña la pantala de su móvil que al estar tan lejos no llego a
comprender con nitidez lo que me quiere enseñar, asi que me voy acercando
lentamente mientras por la mirilla de mi ojo controlo la gente que sale del
estudio.
Estoy a dos pasos del coche y aun asi no consigo leer la
pantalla del móvil. Noto mis nervios, no se que decirle ni tampoco porque le he
avisado, debería estar mal, y en cambio me siento bien
-Hola –abro la puerta de su coche con inseguridad, pero al
cruzarme con su mirada me siento segura de mi misma
-Hey, nunca pensé que me escribirías esto –y comprendo lo
que tenia en la pantala del móvil, mis mensajes, apodada como “mi pequeña
cobarde”
-Tampoco es para tanto, eres mi amigo y te necesitaba,
cobarde ¿eh? –asiente seriamente
-¿Y bien? Lo habéis arreglado, ¿verdad? ¡Lo sabia! siento
haberme echo ilusiones
-Para el carro, no he solucionado nada, es más, se acabó, se
acabó esa mentira
-Es… ¿¡enserio?! – y sin más contemplaciones sus brazos
estrecharon mi cuerpo, era tan reconfortable, sentir que a pesar de tus errores
y tus fallos siempre va a haber alguien detrás que te ayude o intente
solucionarlos -Sé que ahora no estarás muy bien, pero te prometo que te voy a
ayudar a superarlo –asiento mirándole fijamente a los ojos
-¿Me puedes llevar a casa?
-Claro, ¿no prefieres salir por ahí? –le mire fijamente a
los ojos, me entendía perfectamente –Vale, vale, te llevo a casa
Y al cabo de media hora llegamos a la puerta
-Gracias
-Espera, ¿mañana podemos… quedar?
-Claro, mañana nos vemos – le fui a abrazar pero su cara se
enfrento a la mia, y aunque mi cabeza quisiera alejarse mis labios y mis ojos
no, y asi acabo el dia, mis labios y los de Zayn por fin se enredaban, eran tan…
tan… dulces y misteriosos, como siempre les había imaginado
-¿puedo pasar?- me pregunto señalando en interior de mi casa
-Creo que no es un buen momento, a las 12 mañana–deje un
beso cálido en su mejilla y cerré la puerta
Diooos, que bien sabia, nunca pensé que pasaría y menos después
de dejarlo con Harry pero me he sentido tan… libre. Abro la puerta de mi casa y
aunque hace unos instantes en mi
interior sintiera libertad, ha sido entrar en casa y quedar enredada en su
aroma, ¿Cuánto va a durar esto? ¿Cuánto va a tardar en desaparecer su
maravilloso olor? Pensandolo bien lo primero seria sacar sus pertenencias de mi
estancia. Subo las escaleras despacio, me cuesta subirlas es como si el dolor
de su perdida invadiera mis pulmones y me impidiera respirar, antes de ir a nuestra
habitación paso por el baño y bebo un poco de agua, cojo un pequeño neceser y
guardo su cepillo de dientes, no sabeis lo importantes que son los cepillos de
dientes en la vida, un cepillo de dientes puede declarar la relación de dos
personas, cuando le vi por primera vez en mi cuarto no pude aguantar sonreir,
sabia perfectamente que Harry iba a pasar mas días en mi casa que en la suya y
por consecuente viviríamos casi juntos, y si, ahora puedo asegurar que los
cepillos declaran cosas, por ejemple este cepillo verde declara un final, nuestro
final. Recojo sus cuchillas de afeitar y todas sus pertenencias, al acabar con
el cuarto de baño vuelvo a beber agua y mojarme la cara, esta presión me esta
matando.
Voy a la habitación y me detengo ante el marco de la puerta,
es inevitable no tambalearse cuando te quitan tu propiedad más preciada,
recobro la compostura y me dirijo al armario. A veces pensaba que porque tenía
tantas camisas y nuca se las ponía, creo que ahora lo entiendo y aunque esa no
sea la razón las echare de menos, me
guardo en mi cajón dos de mis favoritas, la azul, banca y gris, y la azul con
corazones blancos.
Las manos me tiemblan y también el resto del cuerpo, saco la
maleta del alto del vestidor y guardo el resto de camisas, es inevitable no
llorar y os juro que lo estoy intentando, porque… ¡he besado a su amigo!, pero
aun asi lo siento todo, y me gustaría que esto nunca hubiera pasado que no nos hubiéramos
conocido, que no nos hubiéramos enamorado, y que no hubiéramos echo nada de lo
que hicimos, pero no me arrepiento, de nada, he pasado 1 año tan maravilloso
junto a él que no lo cambiaría por nada. Acabo de guardar toda su ropa menos
alguna que otra prenda, y veo en la mesilla nuestra foto, me derrumbo ante la
maleta, no se que puedo hacer, a veces pienso que no sirvo, no sirvo para esto
de vivir, mi talento para el amor es necio, y mis apuestas son arruinadas por
mi misma, definitivamente no valgo, me encantaría saltar por el balcón ahora
mismo y disfrutar de la paz sin mi inexistencia, pero no me atrevo, Zayn tenía
razón, soy una cobarde, tirarme por el balcón seria demasiado, pero…
Salgo corriendo escalera abajo, abro el cajón de la cocina y
lo cojo, subo corriendo al cuarto de baño, ¿estas segura Lucy? ¿Crees que esto
es lo mejor para tu vida? Yo ya no tengo vida, y estoy segura de que esto me
liberará…
-Lucy¡ Ya estoy aquí¡
“Mierda” resoplo fuertemente, Oli siempre aparece en los
declives de la vida, es inesperada, guardo corriendo el cuchillo en el baño, me
lavo la cara y salgo en su busca
-Hola, tu no ibas a ir con Liam a…
-¡¿Qué ha pasado?! He venido para celebrar tu entrada en
Factor X y que mañana empiezas los ensayos. Liam me ha dicho que lo estabais solucionad,
os han oído… ¡No me digas que lo has hecho! ¡Niégamelo! Lucy….
Y me abraza, porque me conoce, porque sabe lo mucho que me
duele su perdida, pero lo mucho que yo también estoy sufriendo, porque sabe mis
planes y por que me quiere y mucho, lo sé
-Gracias, de verdad
-¿Quién te ha traído ha casa? –la miro -¿¡Zayn!? Hay dios… ¿Qué
ha pasado?
-Pues…
-No me digas más¡ Os habéis besado¡ -asiento
-Joder Oli, yo le sigo queriendo, no quiero olvidarme de lo nuestro,
no quiero reemplazarle…
-eh eh cariño… -me abraza- ¿Quién ha dicho que le tengas que
olvidar? Vuestra historia es de la que no se olvida, hazme caso. Tu tienes que
seguir tu vida, no te vas a quedar sorbida por algo que puedes dejar pasar y
seguir, seguiréis siendo buenos amigos, no va a ser lo mismo lo sé, pero tienes
que intentarlo. Y si para eso tienes que estar con Zayn aunque sea solo por
olvidar a Harry, vete con él, me apuesto lo que sea a que sentirás en algún momento
lo mismo que con Harry.
-¿Me ayudas con sus cosa? No puedo hacerlo sola
-Claro, vamos
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