Esta iba a ser la quinta ronda de chupitos que mi estomago
tragaría, creo y entre la sed, el cansancio y la borrachera que llevaba encima no me
podía ni levantar del sofá.
-Y como iba relatando…-Un ruido sordo, y un dolor en mi
costado hizo que me despertara –que ha sido eso? –gritó Liam
-Auuh¡ -resoplé tocándome el costado
-Lu lo tuyo y el alcohol no es lógico –vino ha ayudarme Oli
-Gracias alma caritativa- la dije agradeciéndola. Todos
estaban contentillos, a la excepción de Niall, Louis y yo, que nuestro nivel
les superaba
-Voy a subirla para que se duerma…- comentó Harry. Me opuse
varias veces, pero cuando mi cabeza hizo contacto con su pecho me quedé dormida
Vale lo reconozco, me encanta beber, tampoco es que sea una borrachuza porque a veces, pocas,
pero a veces me controlo, pero el caso es que yo en el juego “yo nunca…”
siempre me toca beber mucho, no sé como lo hago pero o me paran o acabo así…
-Disfrutamos las pocas horas que nos quedan juntos? –dije
sentándome como los indios en mitad de la cama
-Tu has bebido mucho, verdad? –me respondió riendo y
empujándome hacia atrás para que me tumbara
-Yo? Yo- yo… -me quedé dormida antes de poder acabar la
frase, pero un “Te quiero” escuché de su boca tras cerrar mis ojos y quedar
encerrada en los brazos de Morfeo.
-Lucy, Lucy- mi brazo tarandeaba de un lado hacia otro
empujado por una mano
-Ay déjame dormir –dije sin poder abrir los ojos
-Venga vamos a correr,
quiero aprovechar las pocas horas que me quedan con mi mejor amiga
-Y tenia que ser… -mire la hora del pequeño despertador de
la mesilla –las 7¡?
-Es que si no luego no nos da tiempo, venga levanta –me
agarró del brazo y me sacó literalmente arrastras de la cama dejando a un Harry
dormido
-Y ahora que me pongo? Se me olvidó traer la ropa para ir a
correr
-Haber… -abrió el armario de Harry y sacó unas mallas negras
nike, una camiseta, un polar, un gorro y unos calcetines también de la misma
marca –Y las zapatillas tendremos que ir a la habitación de Louis, asi que vete
vistiéndote que voy mientras a por ellas, te espero abajo –con un beso en la
frente y una palmadita en la cara para que me despertara me fui vistiendo,
seguidamente me acerqué al baño y me lavé la cara, me hize una trenza de raíz
para que el pequeño gorro nike entrara en mi cabeza y bajé abajo donde Liam me
esperaba con una sonrisa y una zapatillas amarillas fosforitas al conjunto con
la marca de mi ropa y salimos a la calle.
-Echaré de menos estas salidas mañaneras
-Yo también Li, yo también –agaché el rostro mientras
nuestras piernas avanzaban por la calzada y una pequeña luz empezaba a
descender por el cielo
-Eh eh eh pequeña –me dijo haciéndome parar y cogiéndome por
la cintura abrezándome –tranquila ¿vale? –asentí, me besó la mejilla y seguimos
corriendo
-Hice mucho el tonto ayer, ¿no?
-Te caíste al suelo mientras relataba mi aventura que tuve
en la playa, eso me llego –rió
-Ese relato ya me le se Li, ¿para que prestar atención?
-Aw –se hizo el ofendido –esto no me lo esperaba de ti –nos echamos
a reír
-Por cierto… Qué te parece mi amiga?
-Es muy maja
-Lo sé, haríais buena pareja tenéis muchas cosas en común…
-Yo? Con ella? Que va que va
-Venga Li nos conocemos
-Que no que no, bueno cambiemos de tema –reí ante su
nerviosismo
-Donde durmió por cierto?
-En mi cama –abrí los ojos como platos y le mostré una
sonrisa pícara
-No tonta¡, ella durmió en mi cama y yo en la de invitados.
Ya que es tu amiga y me calló bien pues quise que se sentara cómoda
-Ya ya, será eso… Bueno, ¿preparado para darlo todo? –antes
de que pudiera vocalizar palabra alguna empecé a correr a un ritmo más elevado
que al que íbamos
-Eh¡ espera¡ -si hay en algo que Li no me gana es corriendo,
me empecé a reír por su cara y me pare para esperarle pero cuando estaba a mi
altura recuperándose de el pequeño sprint le agarré la mano y tiré de él a un
ritmo demasiado alto.
Saludamos a todos cuando acabamos de correr y me fui
directamente a la ducha, me deshice de la ropa y la tiré al pequeño cubo que
había en el baño, encendí el grifo y me metí bajo el. Me enrollé y me di cuenta
de que un gran moratón yacía en mi costado derecho, pues si que era verdad que
me había caído… no se si antes no lo noté ya por el cansancio o por el esfuerzo
pero ahora el dolor era insoportable
-Haz¡¡ -grité abriendo la puerta
-Qué? –me correspondió en grito que desde aquí arriba se
escuchaba en un escaso tono
-Tráeme un crema para moratones¡¡ -desde abajo escucharon
risas. Me aproxime a mi gran bolso y me vestí así:
-Aquí tienes tu crema –me besó y le agarré del brazo para
que no se fuera
-¿Se puede saber como no me sujetaste antes de caerme y
hacerme esta “preciosa” marca de guerra? –le pregunté arremangándome la
camiseta y retirando la pequeña chaqueta –Que mal novio tengo –me coloqué la
mano en la frente y me hice la dramatizada
-Eres muy torpe. Es verdad soy un mal novio a partir de
ahora voy a estar detrás de ti todo en rato–se le escapó una risita y le empuje
-Borracha No? –asintió – Prométeme que no me vas a volver a
dejar jugar a ese juego.
-Te lo prometo fea –besó mis labios. Abrió el tapón de la
crema y se la puso en los dedos –tranquila no te voy a hacer daño –me dijo al
ver que yo me echaba para atrás, accedí y delicadamente extendía la crema por todo
mi costada rozando su mano con mi sujetador, a lo que yo le respondía con una
sonrisa y algún que otro beso. Dejo de extenderme la crema y me besó
suavemente, me agarró de mi pequeña cintura con sus suaves y grandes manos, mientras
mis brazos se colocaban alrededor de su cuello, haciendo que el beso se prolongara.
-Vamos¡¡ -gritó Louis desde abajo, ladeamos nuestras cabezas
y sonreímos
-Vamos, las maletas ya están abajo –bajamos hacia el salón
donde los chicos y Oli nos esperaban, Eleonor supongo que se habría ido ayer ya
que como me contó ayer se levantaba pronto para estudiar. Harry me sorprendió
con una pieza de fruta que llevaba entre sus manos a cambio de un beso. Oli y
yo nos despedimos de todos excepto de Harry y entramos en su coche que nos llevó
hasta la casa de Eleonor. Oli salió primero después de despedirse de Harry y fue llamando mientras yo conversaba con
Harry en el coche
-Te llamaré todos los días, o hablaremos por whassap, si?-asentí
-No me acoses eh
-Bueno pues solo te llamaré un día…
-No, no todos y cada unos de los días porfavor
-Como mi amada desee- le besé cálidamente
–Nos vemos en dos semanas princesa –nos besamos hasta que
por mucho que nos costó nos separamos y me despedí de él con un simple
agitamiento de manos y entre en casa de Eleonor donde las dos ya me esperaban.

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