(Muchas gracias por seguir leyendo. L.)
-Pues... puede sonar algo egoísta y ruin, pero el otro día cuando pasó lo de Harry, necesitaba cariño y alguien con quien compartir mi estado de ánimo sin ser juzgada y comprendida. Así que apareció Zayn y me trató todo lo bien que deseaba, no se como pero le acabé llamando después de salir de los estudios, para que me llevara a casa. Y no se que pasó, pero pasó, nuestros ojos se encontraron y brillaron al unísono y eso conllevó a un beso.
-No sé que decir, ¿tú estas bien? ¿quieres seguir con ello? ¿Crees que va a ser lo mejor? Yo lo único que quiero es tu felicidad, pero comprende que como amigo de Harry y de Zayn quiero que sean felices, y no creo que este circulo amoroso sea la solución
-Niall, no sé que me pasa, no sé lo que quiero. Los dos me aportan algo esencial en mi vida. y sé que si sigo adelante con esto acabaré haciendo daño a algunas personas. Pero aunque suene egoísta, quiero equivocarme.
-Solo quiero decirte que hagas lo que tu corazón sienta, pero también utiliza la cabeza, porque estas tratando con dos personas muy importantes en tu vida, puedes llegar a dañaros a los tres.
-Gracias Niall, siento haberte dicho esto tan tarde.-y besa mi cabeza con delicadeza.
*Después de dos horas ensayando con Niall, regreso a casa*
Llego con miedo a casa, porque no sé exactamente cuando vendrá Harry, sólo espero que cuando venga este Oli conmigo.
Me tiro en el sofá, no sin antes coger un manta y oler el dulce aroma que ha dejado en ella.
Me estoy haciendo daño pero le echo mucho de menos.
El sonido de un mensaje nuevo en mi móvil me despierta de mis pensamientos, me apresuro a leerlo con la esperanza de que sea Oli para decirme que ya viene, pero no. Es Zayn: "¿Ya te has olvidado de mi? :)".
Ahora mismo me recorre la culpa, ahora lo siento. Siento como no he podido parar la falta de cariño que anhelo, y sinceramente ni hoy y creo que ni en un buen tiempo voy a quedar con él. No voy a poder con este peso en mi.
Esperaré unos días a que el recuerdo de Harry se esfume (aunque sea un poco) de mi. Hasta entonces haré como si Zayn sigue siendo el chico misterioso que no deja ver nada de él.
Ignoro el mensaje y me acurruco en la manta, perdiendo así la noción del tiempo.
*suena el timbre*
Me levanto desconcertada del sofá, no se donde estoy hasta que recuerdo la "cita" que tenia esta noche, corro hacia el espejo del pasillo, tengo que arreglarme por lo menos un poco. El pulso esta tan acelerado que parece que el corazón se vaya a salir de su sitio.
Con miedo miro a través de la mirilla
-¡Dios! Oli, menos mal. Hacia demasiado tiempo que no estaba tan feliz de verte -La abrazo demasiado fuerte para intentar calmar el estado agitado que llevo acuestas.
-Había ido a comprar la cena
-¿Puedes prepararla tú? Necesito salir un poco al jardín.-asiente dulcemente con una sonrisa cómplice, de hermanas que lo saben todo la una de la otra.
Aire, que tacto tan calmante hace en mi piel. Hace frío, pero necesito grandes cantidades de hielo para apagar el dolory tristeza que siento. Creo que no puedo más, esto me está superando.
Me siento en una pequeña hamaca y mi vista se dirige al cielo estrellado.
No sabría decir cuanto tiempo ha pasado, pero una voz detrás de mi sobresale del ruido de la noche
-Lucy, está aquí -mi cara enmudeció, mis ojos se volvieron mares y mi cuerpo temblaba
-No.. pu-puedo -tartamudeo. Oli asintió y otra vez comprendió lo que quería decir.
Oí como hablaban, oí su voz y juro que mis lagrimas, no se como, salían con más fuerza. Su voz no era la misma, sonaba apagada, sin luz.
No podía quedarme allí, quería/necesitaba verle. Me levanté despacio, sin hacer ningún ruido, y me acerqué a la puerta que separaba la cocina del salón donde él estaba.
Él no podía verme pero yo podía ver cada detalle de él, como sus mandíbulas, ahora demasiado marcadas por los nervios, temblaban. Como su pelo, despeinado y lacio, caía por su cara. No le reconocía, igua que él tamooco me reconcería a mi, porque yo tampoco lo hago.
Quería salir, pero sería demasiado duro para los dos. Decido decarsar en esa esquina adorandole, hasta su marcha.
De su bolsillo izquierdo sacó una pequeña cajita, no llegaba a alcanzar que sería, pero por su mirada perdida en ella imaginé que algo especial. Carraspeó antes de habar:
-Da-dáselo... -quería decir tantas cosas que no pudo porque sin querer nuestras miradas se cruzaron. No pude sosternerle la mirada, ni su aroma, ni su presencia, y salí corriendo de allí. Oí como me llamaba pero ya no, ya no podía.
-Niall, no sé que me pasa, no sé lo que quiero. Los dos me aportan algo esencial en mi vida. y sé que si sigo adelante con esto acabaré haciendo daño a algunas personas. Pero aunque suene egoísta, quiero equivocarme.
-Solo quiero decirte que hagas lo que tu corazón sienta, pero también utiliza la cabeza, porque estas tratando con dos personas muy importantes en tu vida, puedes llegar a dañaros a los tres.
-Gracias Niall, siento haberte dicho esto tan tarde.-y besa mi cabeza con delicadeza.
*Después de dos horas ensayando con Niall, regreso a casa*
Llego con miedo a casa, porque no sé exactamente cuando vendrá Harry, sólo espero que cuando venga este Oli conmigo.
Me tiro en el sofá, no sin antes coger un manta y oler el dulce aroma que ha dejado en ella.
Me estoy haciendo daño pero le echo mucho de menos.
El sonido de un mensaje nuevo en mi móvil me despierta de mis pensamientos, me apresuro a leerlo con la esperanza de que sea Oli para decirme que ya viene, pero no. Es Zayn: "¿Ya te has olvidado de mi? :)".
Ahora mismo me recorre la culpa, ahora lo siento. Siento como no he podido parar la falta de cariño que anhelo, y sinceramente ni hoy y creo que ni en un buen tiempo voy a quedar con él. No voy a poder con este peso en mi.
Esperaré unos días a que el recuerdo de Harry se esfume (aunque sea un poco) de mi. Hasta entonces haré como si Zayn sigue siendo el chico misterioso que no deja ver nada de él.
Ignoro el mensaje y me acurruco en la manta, perdiendo así la noción del tiempo.
*suena el timbre*
Me levanto desconcertada del sofá, no se donde estoy hasta que recuerdo la "cita" que tenia esta noche, corro hacia el espejo del pasillo, tengo que arreglarme por lo menos un poco. El pulso esta tan acelerado que parece que el corazón se vaya a salir de su sitio.
Con miedo miro a través de la mirilla
-¡Dios! Oli, menos mal. Hacia demasiado tiempo que no estaba tan feliz de verte -La abrazo demasiado fuerte para intentar calmar el estado agitado que llevo acuestas.
-Había ido a comprar la cena
-¿Puedes prepararla tú? Necesito salir un poco al jardín.-asiente dulcemente con una sonrisa cómplice, de hermanas que lo saben todo la una de la otra.
Aire, que tacto tan calmante hace en mi piel. Hace frío, pero necesito grandes cantidades de hielo para apagar el dolory tristeza que siento. Creo que no puedo más, esto me está superando.
Me siento en una pequeña hamaca y mi vista se dirige al cielo estrellado.
No sabría decir cuanto tiempo ha pasado, pero una voz detrás de mi sobresale del ruido de la noche
-Lucy, está aquí -mi cara enmudeció, mis ojos se volvieron mares y mi cuerpo temblaba
-No.. pu-puedo -tartamudeo. Oli asintió y otra vez comprendió lo que quería decir.
Oí como hablaban, oí su voz y juro que mis lagrimas, no se como, salían con más fuerza. Su voz no era la misma, sonaba apagada, sin luz.
No podía quedarme allí, quería/necesitaba verle. Me levanté despacio, sin hacer ningún ruido, y me acerqué a la puerta que separaba la cocina del salón donde él estaba.
Él no podía verme pero yo podía ver cada detalle de él, como sus mandíbulas, ahora demasiado marcadas por los nervios, temblaban. Como su pelo, despeinado y lacio, caía por su cara. No le reconocía, igua que él tamooco me reconcería a mi, porque yo tampoco lo hago.
Quería salir, pero sería demasiado duro para los dos. Decido decarsar en esa esquina adorandole, hasta su marcha.
De su bolsillo izquierdo sacó una pequeña cajita, no llegaba a alcanzar que sería, pero por su mirada perdida en ella imaginé que algo especial. Carraspeó antes de habar:
-Da-dáselo... -quería decir tantas cosas que no pudo porque sin querer nuestras miradas se cruzaron. No pude sosternerle la mirada, ni su aroma, ni su presencia, y salí corriendo de allí. Oí como me llamaba pero ya no, ya no podía.
Sin darse ni siquiera cuenta, una lagrima resbaló por la mejilla de Harry, se la secó rápidamente con la manga de su sudadera, y como pude observar la tenía demasiado arrugada.
-Harry, tranquilo, todo va a salir bien, pronto este dolor habrá pasado- decía Oli acariciándole la espalda, y su mirada delataba que tenia el corazón en un puño.
-No sabes cuanto la echo de menos- sonaba tan apagado que pensé que su fin sería inmediato, cogió algunas de sus pertenencias con la mirada tan perdida y vacía que dolía, dolía demasiado.
Fui cayendo por la pared hasta rozar el suelo, muy lentamente
-Oye Oli, ¿ella... ella quiere verme? -su sorprendente pregunta, hizo que pegara un respingo y volví a la posición inicial.
-Pues sinceramente, no lo sé, está tan perdida que ni tan siquiera ella sabe lo que quiere. Creo que deberías darla tiempo, poco a poco sabrá lo que ella quiere.
-Es que necesito verla- y lo dijo tan dolido, tan profundo, y tan de verdad que no pude resistir a seguir escuchándole o caería ahí mismo rota en pedazos.
Salí corriendo escaleras arriba, no sé ni el porqué pero necesitaba escapar, me había quemado por dentro con su mirada.
Estaba ardiendo completamente de dolor.
Mientras corría, oí su grave voz, pero la de verdad, la que tenía cuando nada de esto había pasado.
-Lucy, espera por favor!!
-Déjala Harry, será lo mejor -decía Oli, y supongo que le abrazaba para que se tranquilizara.
En toda la noche no pude pegar ojo, sus pupilas se colaban en cada uno de mis sueños. Era imposible.
-Buenos días -susurré cuando Oli apareció en el comedor, donde horas antes ya había llegado yo.
-¿Qué tal estás?
-Ni tan siquiera estoy, fue tan duro verle y oírle, que...
-Ya esta Lucy, ya pasó, ahora para adelante y con una sonrisa. Vamos de compras para tus próximas audiciones en factor x -a regañadientes me vestí y salimos por las diversas calles de Londres en busca de las prendas perfectas.
Han pasado 2 semanas, y las audiciones van viento en popa, solo quedan 3días para la final, y sí, ¡Yo estoy entre los semifialistas!
Cada día pienso menos en él, no le he visto desde el incidente en mi casa y espero que no le vea en mucho más tiempo, aun así todavía quema, más de lo que esperaba.
Zayn y yo, nos hemos visto un par de veces, vamos conociéndonos lentamente, hemos hablado del daño que podemos crear si esto sale mal, y preferimos ir despacio. Pero yo no puedo seguir creando algo que no siento, sí, me trata genial y me gusta, pero no lo suficiente como para borrar las huellas de Harry.
No quiero seguir causando destrozos en vidas ajenas, de verdad que no quiero. Espero que comprenda mi situación porque necesito cortarle esto enseguida, si Harry se entera de nuestros encuentros será un punto de no retorno en nuestra vida. Aunque no debería tengo la esperanza de que algún día, aquel que fue el amor de mi vida lo vuelva a ser.
Hoy, después del ensayo hemos quedado Zayn y yo para cenar, y le voy a expresar todo lo que llevo dentro.
-Oli, ¿esto que te parece? -le muestro un vestido azul marino corto.
-Si quieres darle un infarto bien, pero mejor busca algo más sencillo -ríe.
-¿Y esto? -una falda vaquera y una blusa blanca.
-Perfecto.
Ya estamos en el restaurante, el trayecto ha sido muy ameno, hemos hablado de cosas triviales, pero necesito soltarlo.
-Zayn...
-¿Que pasa? -en su misteriosa mirada noto un tono preocupación.
-Tenemos que hablar.
-Esa típica frase...-ríe irónicamente.
-Escúchame por favor.
-Adelante.
-Doy demasiadas vueltas a las cosas, es uno de los muchos defectos que tengo, pero es incontrolable. El caso es que me siento mal haciendo esto...
-¿Haciendo el que? ¿Rehacer tu vida te hace sentirte mal? -corta mi conversación, su tono de voz denota disgusto.
-No es eso, es que siento que no lo debería de hacer así. Me gustas, ¿a quién no le gustarías? pero después de este tiempo conociéndonos no ha transcendido a más, es decir, la atracción sigue existiendo pero no ha llegado a surgir nada más. Y supongo que si no ha pasado ahora, no creo que pase. Él sigue estando ahí, y por más que lo intento no se va, y me frena a seguir adelante con esto. No te digo esto para hacerte daño, sino para que no pierdas el tiempo en personas que no merecen la pena como yo -y las lagrimas ya caían sin descanso por mi cara.
-Yo ya sabía que él seguía ahí, el amor no se va de un día para otro. Pero por eso estamos yendo despacio para que poco a poco se vaya. De verdad que se va a ir, por favor dame tiempo. Eres la cosa más bonita que me ha pasado desde hace mucho tiempo. Vamos a seguir conociéndonos.- secaba mis lagrimas, y acariciaba mis pómulos
-Zayn, lo único que no quiero ahora es acabar también mal contigo. Necesito unos meses para aclararme, acabar factor x sin más presiones, y después tomar la decisión correcta. No me lo pongas más difícil por favor.
-Como quieras. Yo te voy a esperar, y hagas lo que hagas cuenta conmigo. Eres tan increíble que no puedo sepárarte de mi lado, sea siendo tu amigo o tu pareja -en su mirada se reflejaba la pena, pero también la sinceridad y la nobleza
-¿Podemos irnos a casa? -insistí con la mirada, y el asintió.
Antes de salir del coche nos miramos a los ojos, nos entendíamos tan bien con la mirada, que los dos sabíamos que eso significaba un hasta siempre, y aunque nos amargaba saberlo sonreímos a la vez.
-Ha sido un placer conocerte -me dijo cariñosamente.
-Lo mismo digo -acaricié su mano.
-No voy a parar de soñarte -me dijo, mientras le sonreía tímidamente - Cuenta conmigo, hasta cuando no cuentes ni contigo misma, ¿vale? -me sonrió. Y nos fundimos en un beso con sabor a despedida (demasiados en un mes).
-Adiós -dije apagada.
-Adiós- y en su mirada sentí como lloraba por dentro, al igual que yo llevaba haciendo en el último mes.
Hoy es la final, sí la gran final. Los nervios se pueden observar en cada poro de nuestra piel, todo tiene que salir perfecto. Cierro la puerta de mi camerino para mantener una conversación mas intima con mis mayores apoyos.
-Venga chicos vamos a darnos un abrazo, pasadme vuestras fuerzas -Niall, Liam, Louis, Oli, Zayn, y yo nos abrazamos fuertemente. Sentía su falta pero era imposible no sentirme a la vez feliz por tener estos maravillosos amigos a mi lado
-No queremos ponerte más nerviosa Lucy, así que te dejamos un poco sola hasta que salgas a romper el escenario. -Louis acaricia mi cabeza y besa mi frente y seguidamente todos. El ultimo en hacerlo es Liam
-Puedes con todo, no lo olvides -justo antes de cerrar la puerta pronuncio su nombre sigilosamente - Dime
-¿Ha venido? -Estaba más nerviosa por saber si él iba a estar o no, que por la gran final.
-No lo sé, pero es Harry, nunca falla una promesa. Aún así no pienses en ello, por favor.
Y los dos sabíamos que eso era imposible, pero un consejo nunca viene mal ¿no?
-Tienes que salir en 10 minutos -La puerta se abría y Sophia estaba más sonriente que nunca -¿ Nerviosa?
-Para nada- sonreí irónicamente
Mientras andaba con aquel vestido nude que tanto me favorecía por los pasillos, pude sentir aquella fuerza, y sabía que él no había roto la promesa.
Me sentía con más fuerzas que nunca, tenia que demostrar el talento que me había llevado hasta aquí.
*Y la siguiente es Lucy Black*
Los aplausos invadían la sala, salí con fuerzas, pisando fuerte, con el corazón en un puño pero rebosante de felicidad.
Los primeros acordes del piano comenzaron, y por fin pude mirar al frente. No sé si es casualidad, destino o pura coincidencia, pero al final de la sala le pude ver, sonreía, me sonreía. Levanto el dedo pulgar y vocalizo un "FUERZA".
Y ya me daba igual la actuación, si ganaba o si perdía, me daba igual porque sabia que me había ganado a mi misma, porque después de 2 meses sonreía de verdad y me sentía mas viva que nunca.
Acabé la canción con los ojos lagrimosos, los dos sabíamos que esa canción era nuestra canción y los dos la habíamos sentido tan profundo que nuestra fuerza interior tenia que salir por algún sitio.
Corrí al camerino, quería sentarme en algún lugar donde estuviese sola, y poder soltar ese mar de lagrimas que se apoderaba de mi.
Cerré la puerta y cuando me fui a sentar, en el sillón, observe que sobre la mesa había una pequeña nota. "Sabes que las promesas están hechas para ser cumplidas, ojalá ganes pero tienes que saber que el mundo ya ha ganado una artista, que luce con luz propia." ahora sí, me sentía completa y tenia que hacer algo para arreglar el desastre que había preparado, y ahora veía tan absurdo.
Volví a mi ser después de relajarme 3 minutos, me retoqué de nuevo y volví a salir al escenario. Mis compañeros temblaban, y todos queríamos que esta presión acabase cuanto antes.
*Y el ganador es...*
Y no fui yo, pero me daba igual. Salí corriendo del escenario y fui directa al camerino donde deseaba que estuviese, al abrir la puerta una "avalancha" de personitas se abalanzó sobre mi
-Para nosotros siempre serás nuestra ganadora -Gritaron a la vez
-Yo si que he ganado con vosotros, gracias por todo- nos volvimos a abrazar
Lloramos, reímos, y charlamos durante 15 minutos.
Después dejaron el camerino para que me pudiese cambiar y seguir continuado la celebración en casa.
No podía creer que se había ido, era imposible. Creía que para el había significado esa canción lo mismo que para mi. Aun así podía llegar a entender que no quisiese verme, he sido tan egoísta que no me merezco nada.
Mi estado de animo volvió a torcerse, pero no podía venirme a bajo, mis amigos necesitaban verme bien y les debía alegría.
Recogí mis pertenencias, y me despedí de compañeros, profesores, Sophia, Simon...
Al llegar a casa me reafirme en lo dicho antes, mis amigos son los mejores, había organizado una fiesta para celebrar mi paso por factor x. Y esto valía más que cualquier premio.
-Vaya vestido llevabas-Zayn se acercó más de la cuenta, el alcohol causaba ya sus efectos
-Zayn... no quiero hacerte más daño
-Yo estoy bien así, de verdad, no me haces daño.
Gracias a dios, oli me salvó de aquella situación.
Salí al jardín, y aunque el frio azotaba en mi, pude soportarlo porque era mucho más fuerte el dolor que llevaba conmigo.
Me tumbé en la hamaca y cerré mis ojos, de repente oigo la melodía en su voz, era él.
Abrí mis ojos y le puede observar, era él de verdad, sentado a mi vera, mirándome y compartiendo mis sentimientos.
Me uno al estribillo de la canción, y la acabamos de una manera triunfal
-Tenias que haber ganado, no saben lo que se han perdido
-Estoy bien, un premio tampoco lo es todo
-Me alegro que pienses eso -nuestras miradas se sostenían profundas luchando la una con la otra.
-Te he estado buscando al acabar, pensé que te habías ido -me di por vencida y baje la mirada.
-Lo hice, no quería estropearte la final. Pero después de dar vueltas a lo que sentí cuando cantabas, necesitaba verte y hablar contigo.
Y no pude más, ninguno de los dos podía mas. Me levanté y besé sus labios. Había olvidado como sabia la felicidad, y juro que lloraba a la vez que la saboreaba.
-Perdóname -dije lo más dolida que podía haberme sentido nunca.
-Te he echado tanto de menos que dolías demasiado.
-Harry, tranquilo, todo va a salir bien, pronto este dolor habrá pasado- decía Oli acariciándole la espalda, y su mirada delataba que tenia el corazón en un puño.
-No sabes cuanto la echo de menos- sonaba tan apagado que pensé que su fin sería inmediato, cogió algunas de sus pertenencias con la mirada tan perdida y vacía que dolía, dolía demasiado.
Fui cayendo por la pared hasta rozar el suelo, muy lentamente
-Oye Oli, ¿ella... ella quiere verme? -su sorprendente pregunta, hizo que pegara un respingo y volví a la posición inicial.
-Pues sinceramente, no lo sé, está tan perdida que ni tan siquiera ella sabe lo que quiere. Creo que deberías darla tiempo, poco a poco sabrá lo que ella quiere.
-Es que necesito verla- y lo dijo tan dolido, tan profundo, y tan de verdad que no pude resistir a seguir escuchándole o caería ahí mismo rota en pedazos.
Salí corriendo escaleras arriba, no sé ni el porqué pero necesitaba escapar, me había quemado por dentro con su mirada.
Estaba ardiendo completamente de dolor.
Mientras corría, oí su grave voz, pero la de verdad, la que tenía cuando nada de esto había pasado.
-Lucy, espera por favor!!
-Déjala Harry, será lo mejor -decía Oli, y supongo que le abrazaba para que se tranquilizara.
En toda la noche no pude pegar ojo, sus pupilas se colaban en cada uno de mis sueños. Era imposible.
-Buenos días -susurré cuando Oli apareció en el comedor, donde horas antes ya había llegado yo.
-¿Qué tal estás?
-Ni tan siquiera estoy, fue tan duro verle y oírle, que...
-Ya esta Lucy, ya pasó, ahora para adelante y con una sonrisa. Vamos de compras para tus próximas audiciones en factor x -a regañadientes me vestí y salimos por las diversas calles de Londres en busca de las prendas perfectas.
Han pasado 2 semanas, y las audiciones van viento en popa, solo quedan 3días para la final, y sí, ¡Yo estoy entre los semifialistas!
Cada día pienso menos en él, no le he visto desde el incidente en mi casa y espero que no le vea en mucho más tiempo, aun así todavía quema, más de lo que esperaba.
Zayn y yo, nos hemos visto un par de veces, vamos conociéndonos lentamente, hemos hablado del daño que podemos crear si esto sale mal, y preferimos ir despacio. Pero yo no puedo seguir creando algo que no siento, sí, me trata genial y me gusta, pero no lo suficiente como para borrar las huellas de Harry.
No quiero seguir causando destrozos en vidas ajenas, de verdad que no quiero. Espero que comprenda mi situación porque necesito cortarle esto enseguida, si Harry se entera de nuestros encuentros será un punto de no retorno en nuestra vida. Aunque no debería tengo la esperanza de que algún día, aquel que fue el amor de mi vida lo vuelva a ser.
Hoy, después del ensayo hemos quedado Zayn y yo para cenar, y le voy a expresar todo lo que llevo dentro.
-Oli, ¿esto que te parece? -le muestro un vestido azul marino corto.
-Si quieres darle un infarto bien, pero mejor busca algo más sencillo -ríe.
-¿Y esto? -una falda vaquera y una blusa blanca.
-Perfecto.
Ya estamos en el restaurante, el trayecto ha sido muy ameno, hemos hablado de cosas triviales, pero necesito soltarlo.
-Zayn...
-¿Que pasa? -en su misteriosa mirada noto un tono preocupación.
-Tenemos que hablar.
-Esa típica frase...-ríe irónicamente.
-Escúchame por favor.
-Adelante.
-Doy demasiadas vueltas a las cosas, es uno de los muchos defectos que tengo, pero es incontrolable. El caso es que me siento mal haciendo esto...
-¿Haciendo el que? ¿Rehacer tu vida te hace sentirte mal? -corta mi conversación, su tono de voz denota disgusto.
-No es eso, es que siento que no lo debería de hacer así. Me gustas, ¿a quién no le gustarías? pero después de este tiempo conociéndonos no ha transcendido a más, es decir, la atracción sigue existiendo pero no ha llegado a surgir nada más. Y supongo que si no ha pasado ahora, no creo que pase. Él sigue estando ahí, y por más que lo intento no se va, y me frena a seguir adelante con esto. No te digo esto para hacerte daño, sino para que no pierdas el tiempo en personas que no merecen la pena como yo -y las lagrimas ya caían sin descanso por mi cara.
-Yo ya sabía que él seguía ahí, el amor no se va de un día para otro. Pero por eso estamos yendo despacio para que poco a poco se vaya. De verdad que se va a ir, por favor dame tiempo. Eres la cosa más bonita que me ha pasado desde hace mucho tiempo. Vamos a seguir conociéndonos.- secaba mis lagrimas, y acariciaba mis pómulos
-Zayn, lo único que no quiero ahora es acabar también mal contigo. Necesito unos meses para aclararme, acabar factor x sin más presiones, y después tomar la decisión correcta. No me lo pongas más difícil por favor.
-Como quieras. Yo te voy a esperar, y hagas lo que hagas cuenta conmigo. Eres tan increíble que no puedo sepárarte de mi lado, sea siendo tu amigo o tu pareja -en su mirada se reflejaba la pena, pero también la sinceridad y la nobleza
-¿Podemos irnos a casa? -insistí con la mirada, y el asintió.
Antes de salir del coche nos miramos a los ojos, nos entendíamos tan bien con la mirada, que los dos sabíamos que eso significaba un hasta siempre, y aunque nos amargaba saberlo sonreímos a la vez.
-Ha sido un placer conocerte -me dijo cariñosamente.
-Lo mismo digo -acaricié su mano.
-No voy a parar de soñarte -me dijo, mientras le sonreía tímidamente - Cuenta conmigo, hasta cuando no cuentes ni contigo misma, ¿vale? -me sonrió. Y nos fundimos en un beso con sabor a despedida (demasiados en un mes).
-Adiós -dije apagada.
-Adiós- y en su mirada sentí como lloraba por dentro, al igual que yo llevaba haciendo en el último mes.
Hoy es la final, sí la gran final. Los nervios se pueden observar en cada poro de nuestra piel, todo tiene que salir perfecto. Cierro la puerta de mi camerino para mantener una conversación mas intima con mis mayores apoyos.
-Venga chicos vamos a darnos un abrazo, pasadme vuestras fuerzas -Niall, Liam, Louis, Oli, Zayn, y yo nos abrazamos fuertemente. Sentía su falta pero era imposible no sentirme a la vez feliz por tener estos maravillosos amigos a mi lado
-No queremos ponerte más nerviosa Lucy, así que te dejamos un poco sola hasta que salgas a romper el escenario. -Louis acaricia mi cabeza y besa mi frente y seguidamente todos. El ultimo en hacerlo es Liam
-Puedes con todo, no lo olvides -justo antes de cerrar la puerta pronuncio su nombre sigilosamente - Dime
-¿Ha venido? -Estaba más nerviosa por saber si él iba a estar o no, que por la gran final.
-No lo sé, pero es Harry, nunca falla una promesa. Aún así no pienses en ello, por favor.
Y los dos sabíamos que eso era imposible, pero un consejo nunca viene mal ¿no?
-Tienes que salir en 10 minutos -La puerta se abría y Sophia estaba más sonriente que nunca -¿ Nerviosa?
-Para nada- sonreí irónicamente
Mientras andaba con aquel vestido nude que tanto me favorecía por los pasillos, pude sentir aquella fuerza, y sabía que él no había roto la promesa.
Me sentía con más fuerzas que nunca, tenia que demostrar el talento que me había llevado hasta aquí.
*Y la siguiente es Lucy Black*
Los aplausos invadían la sala, salí con fuerzas, pisando fuerte, con el corazón en un puño pero rebosante de felicidad.
Los primeros acordes del piano comenzaron, y por fin pude mirar al frente. No sé si es casualidad, destino o pura coincidencia, pero al final de la sala le pude ver, sonreía, me sonreía. Levanto el dedo pulgar y vocalizo un "FUERZA".
Y ya me daba igual la actuación, si ganaba o si perdía, me daba igual porque sabia que me había ganado a mi misma, porque después de 2 meses sonreía de verdad y me sentía mas viva que nunca.
Acabé la canción con los ojos lagrimosos, los dos sabíamos que esa canción era nuestra canción y los dos la habíamos sentido tan profundo que nuestra fuerza interior tenia que salir por algún sitio.
Corrí al camerino, quería sentarme en algún lugar donde estuviese sola, y poder soltar ese mar de lagrimas que se apoderaba de mi.
Cerré la puerta y cuando me fui a sentar, en el sillón, observe que sobre la mesa había una pequeña nota. "Sabes que las promesas están hechas para ser cumplidas, ojalá ganes pero tienes que saber que el mundo ya ha ganado una artista, que luce con luz propia." ahora sí, me sentía completa y tenia que hacer algo para arreglar el desastre que había preparado, y ahora veía tan absurdo.
Volví a mi ser después de relajarme 3 minutos, me retoqué de nuevo y volví a salir al escenario. Mis compañeros temblaban, y todos queríamos que esta presión acabase cuanto antes.
*Y el ganador es...*
Y no fui yo, pero me daba igual. Salí corriendo del escenario y fui directa al camerino donde deseaba que estuviese, al abrir la puerta una "avalancha" de personitas se abalanzó sobre mi
-Para nosotros siempre serás nuestra ganadora -Gritaron a la vez
-Yo si que he ganado con vosotros, gracias por todo- nos volvimos a abrazar
Lloramos, reímos, y charlamos durante 15 minutos.
Después dejaron el camerino para que me pudiese cambiar y seguir continuado la celebración en casa.
No podía creer que se había ido, era imposible. Creía que para el había significado esa canción lo mismo que para mi. Aun así podía llegar a entender que no quisiese verme, he sido tan egoísta que no me merezco nada.
Mi estado de animo volvió a torcerse, pero no podía venirme a bajo, mis amigos necesitaban verme bien y les debía alegría.
Recogí mis pertenencias, y me despedí de compañeros, profesores, Sophia, Simon...
Al llegar a casa me reafirme en lo dicho antes, mis amigos son los mejores, había organizado una fiesta para celebrar mi paso por factor x. Y esto valía más que cualquier premio.
-Vaya vestido llevabas-Zayn se acercó más de la cuenta, el alcohol causaba ya sus efectos
-Zayn... no quiero hacerte más daño
-Yo estoy bien así, de verdad, no me haces daño.
Gracias a dios, oli me salvó de aquella situación.
Salí al jardín, y aunque el frio azotaba en mi, pude soportarlo porque era mucho más fuerte el dolor que llevaba conmigo.
Me tumbé en la hamaca y cerré mis ojos, de repente oigo la melodía en su voz, era él.
Abrí mis ojos y le puede observar, era él de verdad, sentado a mi vera, mirándome y compartiendo mis sentimientos.
Me uno al estribillo de la canción, y la acabamos de una manera triunfal
-Tenias que haber ganado, no saben lo que se han perdido
-Estoy bien, un premio tampoco lo es todo
-Me alegro que pienses eso -nuestras miradas se sostenían profundas luchando la una con la otra.
-Te he estado buscando al acabar, pensé que te habías ido -me di por vencida y baje la mirada.
-Lo hice, no quería estropearte la final. Pero después de dar vueltas a lo que sentí cuando cantabas, necesitaba verte y hablar contigo.
Y no pude más, ninguno de los dos podía mas. Me levanté y besé sus labios. Había olvidado como sabia la felicidad, y juro que lloraba a la vez que la saboreaba.
-Perdóname -dije lo más dolida que podía haberme sentido nunca.
-Te he echado tanto de menos que dolías demasiado.
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